Dr. Víctor Manuel Cázares Lira

El doctor Víctor Manuel Cázares Lira tiene una licenciatura en ciencias políticas de la UNAM y posee una maestría en historia por la universidad de Uppsala, Suecia y un doctorado en historia por la Universidad de Edimburgo, Inglaterra. Actualmente, está en una estancia posdoctoral en la Universidad de Newcastle en Inglaterra. Sus intereses son historia intelectual, historia constitucional, historia temprana de América e historia de Latinoamérica.

   

Amoníaco, ciencia e historia: Fritz Haber y el punto de ebullición de la moral

  05/noviembre/2021  Seminario PISIS-UANL 2021      Asistencia : 17

Introducción

En 1898, William Crookes proyectó que la escasez de nitrógeno limitaría el crecimiento de la población Europea y la producción de alimentos a nivel mundial. Las fuentes naturales del nitrógeno necesario para producir fertilizante, guano principalmente o excremento de pájaros y murciélagos, estaban agotándose y esto representaba un problema de seguridad nacional para el Reino Unido. Fritz Haber, un científico judio alemán, se hizo famoso por desarrollar el método para sintetizar el amoníaco. Esta fórmula hizo posible la creación de fertilizantes artificiales a gran escala para proveer del nitrógeno necesario para las siembras, este descubrimiento le llevó años después al premio Nobel. Sin embargo, el mismo Haber participó como director en el desarrollo y supervisión de desarrollo de armas químicas para la primera guerra mundial y sus descubrimientos al desarrollo de armas para la segunda guerra. Haber fue el primer científico en los tiempos modernos que confronta uno de los dilemas principales de la ciencia que puede ser usada tanto para el bien como para el mal.

Resumen

Fritz Haber nació el 9 de diciembre de 1868 en Breslau, hoy Polonia, en una familia judía. Estudió en la universidad de Berlín, luego se mudó a Heidelberg, dónde trató de hacer una carrera militar pero fracasó y regresó a Berlín para concluir sus estudios en química y se especializó en el área de física-química. En 1894 consigue empleo como asistente en la universidad de Karlsruhe, en donde trabajaría por 17 años donde demostró un despliegue feroz de entusiasmo, sin descuidar nunca la vida social.

En 1901 Fritz se casa con una mujer extraordinaria llamada Clara Immerwahr quién había obtenido el título de doctora en química en Alemania, convirtiéndose en la primera mujer en lograrlo. Su relación matrimonial se convirtió en una relación laboral que la excluía del trabajo científico y la recluía en las labores del hogar, incapaz de desarrollarse profesionalmente. Fritz trabajó con gran entusiasmo para llegar al grado de profesor hasta el punto de descuidar a su esposa Clara y a su hijo. En 1906 logró el cargo por el que había soñado y trabajado, logrando una mejor posición social y económica.

Fritz Haber fue el primero en descubrir el método de extraer nitrógeno del aire y convertirlo en amoníaco, el cual sigue usándose actualmente, donde 100 millones de toneladas de aire por año son convertidas en amoníaco y usado como fertilizante. Es un hecho bien conocido que la agricultura moderna es altamente dependiente del nitrógeno. De acuerdo con estimaciones actuales, un tercio de la población de la tierra no podría vivir sin el proceso Haber-Bosch. Podría decirse que la independencia alimentaria de muchos países depende en gran medida de la producción de nitrógeno. Por otro lado, mientras Haber celebra la extracción de amoníaco del aire, su familia sufre el abandono y desinterés de su parte.

En 1910 Haber había sido nombrado director del nuevo instituto de investigación química en Berlín, el cual eventualmente se convertiría años después en el famoso Max Planck Society y en donde se encuentra ahora el controversial Fritz Haber Institute. Haber convirtió dicho instituto en el centro de desarrollo de armas para el ejército alemán, trabajando arduamente para mejorar y poblar el instituto con los mejores científicos alemanes, siendo él el responsable directo de contratar a Albert Einsten antes de que se convirtiera en una celebridad. Einstein pasó a convertirse en su amigo íntimo, pero los dos eran muy diferentes y tenían posturas distintas sobre la ciencia y la vida. Haber admiraba y premiaba la reverencia a las tradiciones, las instituciones y la nación alemana. Einstein desdeñaba a las tres, pero aún así una buena amistad creció entre ellos.

El primero de agosto de 1914, al comienzo de la Primera Guerra Mundial, representó los mejores años de la vida para Haber porque le permitió demostrar su patriotismo, desarrollarse al máximo como científico y ganar todos los honores por los que alguna vez soñó. El principal problema de Alemania en la guerra es que no tenían suficiente material para explosivos, les hacía falta nitrato o en otras palabras nitrógeno. El amoníaco normalmente se transforma en sulfato para ser usado como fertilizante pero ahora era necesario convertirlo en nitrato que es la base de la mayoría de los explosivos.

Para la mayoría le hubiera parecido imposible convertir amoníaco en nitrato, pero para Haber para quién no existían límites, esto representó un reto y un elemento clave para la guerra porque mientras los aliados podían importarlo por Chile, Alemania no tenía opciones. Ellos sólo tenían a Haber quién logró lo imposible creando para 1915 una fábrica de nitrato que producía 150 toneladas al día. Esto permitió a Alemania luchar por tres años más, pero la guerra se había estancado en una guerra de trincheras. Haber creía que la forma de terminar la guerra lo más rápido posible era sacar a los soldados de las trincheras y para eso desarrolló bombas de nubes de cloro para asfixiar a los soldados enemigos en las trincheras. Tristemente, Haber, organizó, desarrolló y supervisó todo hasta el más mínimo detalle para su uso por primera vez en la ciudad de Ypres, Bélgica.

El 22 de abril de 1917 abrió una nueva etapa en la guerra al iniciar el primer ataque de armas químicas. Fue una victoria rotunda para los alemanes pero una derrota total para la humanidad. Haber, sin embargó celebró y fue promovido en el ejército. Clara, su esposa, lo confronta públicamente en la fiesta de celebración y lo declaró moralmente podrido y a la guerra química una perversión de la ciencia. Clara al día siguiente se suicidó. Al día siguiente Haber regresa a supervisar más ataques. Para muchos esto muestra que Haber era un desalmado, para otros una muestra que la patria y el deber eran primero.

Para Haber moralmente no existía diferencia entre armamento común y armas químicas, ambas, como la guerra misma matan. Ahora la guerra no se libraba en las trincheras sino en los laboratorios. Al poco tiempo, los alemanes desarrollaron el gas mostaza, otra arma terrible que causa una muerte espantosa. Haber llamó al descubrimiento un “éxito fabuloso”.

Militarmente, la estrategia de Haber finalmente ayudó a romper el estancamiento de la guerra de trincheras y fue tal su éxito y rápido su avance que los alemanes no pudieron mantener las líneas de abasto. Alemania eventualmente perdió la guerra, principalmente después de la entrada de Estados Unidos. Al finalizar la guerra, Haber temía ser juzgado por sus invenciones, las cuales causaron muerte y sufrimiento a muchas personas, en cambio ganó el premio Nobel de química en 1918 debido a que su descubrimiento de la síntesis de amoniaco constituye “un gran avance en beneficio de la humanidad”.

El tratado de Versalles le prohibió a Alemania continuar con el desarrollo de armas químicas y Haber se dedicó al desarrollo de gases para el control de plagas. Años después Alemania enfrenta una crisis económica y política que terminó con la llegada de los Nazis al poder, en 1933 con la elección de Hitler como canciller de Alemania. Haber descubrió que ni las medallas, ni logros, ni servicios por Alemania valían nada, ni tampoco su conversión al cristianismo. Para los Nazis el representaba lo más odiado para su nación, un judío.

Haber trató de huir a Inglaterra pero ahí debido a sus acciones durante la guerra no fue muy bien recibido. Consiguió trabajo en la universidad de Cambridge pero sus colegas no lo toleraban y la compañía alemana con la cual tenía el contrato de amoníaco lo amenazó de que si se quedaba en Gran Bretaña su contrato y regalías se anularían, así que no le quedó más remedio que exiliarse nuevamente esta vez en Suiza con la intención de viajar a Palestina. Su salud se deterioró rápidamente con los viajes y parece que al final de su vida sufrió enormemente. En una carta se quejó con un amigo diciendo que una vez fue el hombre más poderoso de Alemania y ahora estaba olvidado y sin hogar. En 1934 en Suiza, Haber muere y es enterrado en Suiza.

Conclusiones

La vida y legado de Fritz Haber nos invita a reflexionar; por ejemplo Einstein dijo: “Al final de su vida, él se vio forzado a experimentar con amargura la traición de su pueblo y su círculo, un grupo que para él siempre fue importante” incluso más que su familia.

Haber fue el primer científico en los tiempos modernos que confronta uno de los dilemas morales de la ciencia que puede ser usada tanto para el bien como para el mal. Es un patriota que quiere hacer el bien y fracasa miserablemente. Por otro lado, James Franck, condiciona su participación en el proyecto de la bomba atómica a tener la oportunidad de hablar con los encargados de usarla antes. Según Franck, ni todas las maravillas de la ciencia pueden protegernos contra un ataque nuclear, la paz puede y debe ser lograda únicamente por medio de la política y la diplomacia. El gobierno de Estados Unidos cumplió y escuchó los argumentos de Frank en algo que se llama ahora el reporte de Frank, sin embargo, a pesar de eso la usaron.

Al final de su charla, el doctor Víctor nos invita a reflexionar sobre la responsabilidad del científico en los desarrollos de la ciencia con fines bélicos. Además nos hace la pregunta ¿vale la pena dedicar una vida a la ciencia dejando a un lado tu vida personal y tu familia?

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